viernes, 12 de diciembre de 2008

Amigo Invisible

Ayer se largó amigo invisible en la oficina y desde entonces AQUÍ NADIE TRABAJA gruñó mi jefa.
El teje está divertidísimo, constantemente la gente recibe regalos sorpresas y pistas falsas que desconciertan y avivan la hoguera de las elucubraciones. Los jugadores nos valemos de todos los recursos que nos provee el espacio laboral: ya llegan los chicos de mensajería acarreando algún alfajor, desde recepción avisan que hay bolsas esperando o puede pasar -también- que llame la secretaría del Gerente general para decirte que pases a buscar algo.
Comprobé que los efectos narcóticos del juego son solo maléficos, entiendo ahora aquellos que llegan a perderlo todo en las apuestas.
Mientras permanezco en mi escritorio solo pienso tretas para burlar la intuición de mi regalado, mejor sacar fotocopias o escribir un post. Por suerte solo se trata de un inofensivo regalillo, que si la paga fuese mas heavy...no lo quiero ni imaginar.

No hay comentarios: