martes, 22 de abril de 2008

Del amor y sus demostraciones

Mi amigo Adrián -parafraseando a Marechal- siempre dice que a las ciudades les faltan gente que se suicide por amor. Pienso la opción un tanto extrema, mas que nada porque el suicidio anula la posibilidad de otro amor que desencadenaría una nueva meditación sobre la muerte, y un nuevo amor y una nueva muerte y así.
Creo que prefiero el pragmatismo del novio de una amiga:"Gorda, yo cierro el fotolog y me quedo con vos". De esta manera el muchacho no solo se aseguró larga vida, sino también compañía.
Concluyo: para dedicarse a esto de los juegos amorosos veo mas útil y provechoso cerrar paginas web que colgarse de una soga.
Ustedes que piensan?

3 comentarios:

Mariana dijo...

Supe leer en un tiempo un blog cordobés que agradaba por la brevedad y concisión de sus enunciados, además de por la frecuencia con que se publicaba. Un día apareció la pregunta: "A ver qué dicen ustedes: ¿Será cierto que cuando se enamora alguno que tiene blog, automáticamente deja de postear? Vamos, ¡quiero comentarios!" Y sí, la gente comentó, y sí a mí me pasó, y sí, sus posts comenzaron a espaciarse hasta desaparecer... pero será un gesto de amor hacia ella o de desamor a su público lector?
Por una mera cuestión de preservación de la vida humana voy a preferir esta decisión antes que los suicidios a lo Werther.
Besos

Julio dijo...

Pero está bueno colgarse, ¿no?

ioqui dijo...

No sé si de suicidios se trata, sino de esas cosas que pasan por dentro. Y me compadezco de aquél que en una ciudad, grande o chica, no llegue nunca en su vida a sentirse identificado cuando Joaquinito habla por aquellos que sí saben de qué se trata: "Y morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres...porque el amor, cuando no muere mata, porque amores que matan, nunca mueren". Cada uno tiene su forma de morir y volver a vivir...cerrando un blog o tirandosé del balcón.